Descripción
En nariz, se presenta sin duda como una ginebra moderna: un inconfundible enebro, pero sin eclipsar su marcada identidad de cáñamo. Una inhalación prolongada y suave del cáñamo da paso a un aroma más dulce que revela hierba limón y una ligera nota mentolada del cardamomo. Una inhalación más intensa puede resultar picante; no la confundas con alcohol, ¡es el jengibre el protagonista!
En boca, nos encontramos de nuevo con una ginebra intensa donde el enebro es el protagonista. El cáñamo realza su identidad, siendo idéntico en todos los sentidos a las sensaciones olfativas que se materializan en el paladar. Cabe destacar su textura cremosa y persistente, que disimula su graduación alcohólica de 431% TPT. Al igual que en nariz, el toque especiado proviene del jengibre, no del alcohol.


